Actualmente, se coincide de forma generalizada en que estas estrategias han tenido un éxito limitado a la hora de reducir las dimensiones globales del mercado de las drogas ilícitas y que, además, han llevado a importantes consecuencias no deseadas con una influencia negativa en varios ámbitos de la cooperación internacional. Las tensiones que se dan entre las estrategias de control de drogas y, por ejemplo, la prevención del VIH o la protección de los derechos humanos están muy bien documentadas.

Este breve informe repasa algunos de los impactos de las actuales políticas de control de drogas –marcadas por un acento represivo y/o excesivamente restringido a su ámbito– en objetivos de desarrollo. Para ello, identifica los principales problemas y consecuencias negativas asociados con las políticas que buscan abordar la producción, el tráfico y el consumo de drogas.