La pandemia de COVID-19, y las respuestas de los gobiernos ante ella, están agravando las desigualdades ya existentes que suponen peligros y dificultades específicos para las personas que consumen drogas en todo el mundo.1En el día en que activistas de todo el mundo se reúnen en un día mundial de acción en torno a la campaña “Apoya, no castigues”, que hace un llamado por la reforma de las políticas sobre drogas, Amnistía Internacional se une a todos los valientes defensores y defensoras de los derechos humanos que elevansus voces contra las dañinas y represivas políticas implementadas en nombre de la llamada “guerra contra las drogas”.