Por Diana Lucia Hernández Díaz

“La llamada 'guerra contra las drogas' está basada en la idea de que la represión contra las personas que usan drogas, o están involucradas en su comercio, hará que el uso de drogas desaparezca. Pero sabemos por experiencia que esto no es verdad”. 

Con esta declaración, la alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet, dio inicio este domingo a la 26ª cumbre sobre reducción de 
daños y descriminalización de consumidores de drogas en Oporto, Portugal, uno de los países líderes en este tema.

En su discurso, Bachelet reconoció el fracaso del prohibicionismo, y señaló que esta política, implementada por gobiernos durante décadas, no solo no ha logrado que los países estén libres de drogas, sino, por el contrario, “la cantidad de sustancias que producen y consumen es mayor que nunca”. 

De acuerdo con cifras de la ONG Harm Reduction International (HRI), organizadora del evento, estas medidas, a su vez, han provocado el incremento significativo en muertes relacionadas con drogas -más de un 60 por ciento entre el 2000 y 2015, periodo en el cual se registraron más de 450.000 fallecimientos-.