El Gobierno estadounidense ha delineado una estrategia para prevenir y tratar el creciente uso de heroína y otros opiáceos que han generado una "epidemia" en todo el país, además de hacer frente a nuevas drogas sintéticas y fortalecer los mecanismos de prevención de la adicción a narcóticos y medicamentos.

En un país donde las muertes por sobredosis han superado a los accidentes de tráfico y los homicidios como la principal causa de muerte violenta, la estrategia nacional de control de drogas para 2014 que presentó la Casa Blanca enfoca el problema como un asunto de "salud pública" y no solo de justicia criminal.

"No podemos resolver el problema de las drogas arrestando o encarcelando", dijo el "zar" antidrogas de EE.UU., Michael Boticelli, en la presentación de la estrategia, elaborada anualmente y que evalúa el tráfico y consumo de drogas en el interior del país.

El Gobierno de Barack Obama, que ha centrado su estrategia nacional antidrogas en la prevención y el tratamiento, está "cada vez más preocupado" por la "epidemia" de adicción a analgésicos con receta que vive el país, y la "posible transición a la heroína" de muchos de los adictos a esos opiáceos, explicó Boticelli.

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