Por Pedro Arenas, Aura María Puyana, y Oscar Arcila / Viso Mutop

El Acuerdo Final de Paz entre el gobierno nacional y las FARC-EP, en el Punto “Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral”, reconoce que la construcción de una paz estable y duradera, solo es posible con la transformación estructural del campo, la cual “debe contribuir a solucionar las causas históricas del conflicto, como la cuestión no resuelta de la propiedad sobre la tierra y particularmente su concentración, la exclusión del campesinado y el atraso de las comunidades rurales, que afecta especialmente a las mujeres, niñas y niños”. El Acuerdo, nuevamente sitúa a los campesinos y campesinas en el centro del conflicto, no solo como víctimas, sino como constructores de paz, aportando en su reconocimiento como sujetos de derechos y proponiendo políticas concretas para el campesinado y, en general, para la población rural.

Para contribuir a ese propósito, recientemente el Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICANH– presentó un documento de conceptualización del campesinado en Colombia, el cual busca dar respuestas a las demandas sociales y políticas del movimiento campesino frente al reconocimiento de los derechos de los campesinos y campesinas, y en atención al llamado que la Corte Suprema de Justicia hizo al Estado en la Sentencia STP2028-2018 “para que defina al sujeto campesino, lo incluya en los instrumentos censales nacionales y formule políticas públicas específicas para esta población”. El ICANH define al campesino como “(…) sujeto intercultural, que se identifica como tal, involucrado vitalmente en el trabajo directo con la tierra y la naturaleza, inmerso en formas de organización social basadas en el trabajo familiar y comunitario no remunerado o en la venta de su fuerza de trabajo”.

Este concepto reconoce al campesino como un sujeto territorialmente diverso y asociado a los ecosistemas , un sujeto colectivo e intercultural , multiactivo desde el punto de vista de su labor económica, destacando que el trabajo productivo campesino puede incluir “otras actividades rurales que construye con los diversos ecosistemas y con el manejo de la biodiversidad para su subsistencia y la de su hogar, además de prácticas productivas distintas a las actividades primarias, como la transformación de los recursos naturales, la manufactura de artesanías, la elaboración de alimentos o bebidas en el hogar, así como la prestación de algunos servicios relacionados con el turismo”.