La Corporación Mujeres Libres sostiene que cambiar el lenguaje con el que se nombra a las mujeres que están o han estado en prisión es un acto político esencial para desmontar el estigma, afirmar la dignidad y transformar las narrativas punitivas.
Grupos de la sociedad civil rechazan el uso del paradigma de la “guerra contra las drogas” para justificar presión, injerencia e intervención sobre Venezuela, y advierten sobre militarización, violaciones de derechos humanos y precedentes peligrosos en la región
La iniciativa CAIS comenzó en Ceará ofreciendo servicios sociales esenciales a comunidades atravesadas por las drogas y ahora será ampliada a todo el país.
El informe demuestra que el uso tradicional de la hoja de coca es seguro, culturalmente regulado y respaldado por evidencia científica, cuestionando su actual clasificación internacional y prohibición.
El CESED presenta un análisis comparado que muestra cómo los clubes sociales de cannabis pueden fortalecer la salud pública, reducir daños y orientar una regulación colombiana más justa, coherente y basada en evidencia.
La decisión de la OMS reabre un debate global sobre si la fiscalización internacional se basa en la protección de la salud, o se inclina por criterios desactualizados con sesgos coloniales y geopolíticos.
Este encuentro virtual reunirá a especialistas para analizar cómo la creciente militarización en las Américas está redefiniendo la geopolítica regional y justificando nuevas formas de violencia y restricciones a los derechos humanos.
A pesar de la evidencia clara y en contravención de los derechos indígenas, la OMS recomienda la clasificación más estricta para la hoja de coca, perpetuando los fundamentos racistas y coloniales de su prohibición.
A medida que la retórica del “narcoterrorismo” se instrumentaliza para intensificar la “guerra contra las drogas”, este evento analiza sus consecuencias para los derechos humanos y los mecanismos necesarios para garantizar la rendición de cuentas y proteger el derecho internacional.
Intersecção analiza cómo la prohibición de las drogas impulsa la deforestación, la violencia y la desigualdad en la región, vinculando la “guerra contra las drogas” con la crisis climática global y llamando a una reducción ecológica de daños y una regulación basada en derechos.
Expertos internacionales en derechos humanos instaron a poner fin a los ataques y a realizar una investigación independiente para garantizar la rendición de cuentas.