Obregón et al. concluyen que el primer servicio de análisis de sustancias liderado por pares en eventos musicales en Chile revela niveles significativos de adulteración y subraya la necesidad de ampliar los servicios de reducción de daños.
La OMS ha mantenido la estricta clasificación internacional de la hoja de coca, conservando las restricciones pese a la evidencia sobre su seguridad y su uso ancestral por pueblos indígenas.
Elementa DDHH analiza cómo los clubes cannábicos pueden integrarse en marcos legales estrictos para reducir daños, reforzar derechos y disminuir el contacto con el mercado ilícito en Colombia.
Un informe del IDPC advierte que el resurgimiento de la retórica de la «guerra contra las drogas» y del «narcoterrorismo» por parte de Estados Unidos está justificando prácticas punitivas y violaciones del derecho internacional.
El impacto salvavidas de una red comunitaria de distribución de naloxona y una sala de consumo supervisado demuestra que priorizar el cuidado salva vidas.
Especialistas en derechos humanos de la ONU expresaron serias preocupaciones sobre vacíos en la implementación, incluidas las condiciones y prácticas coercitivas en centros de tratamiento que operan sin supervisión adecuada.
La Corporación Mujeres Libres sostiene que cambiar el lenguaje con el que se nombra a las mujeres que están o han estado en prisión es un acto político esencial para desmontar el estigma, afirmar la dignidad y transformar las narrativas punitivas.
Grupos de la sociedad civil rechazan el uso del paradigma de la “guerra contra las drogas” para justificar presión, injerencia e intervención sobre Venezuela, y advierten sobre militarización, violaciones de derechos humanos y precedentes peligrosos en la región