Las recomendaciones son elaboradas por la Asociación de la Cruz Roja / Media Luna Roja sobre el abuso de sustancias y sus partners, en el marco de la política humanitaria de drogas del Consenso de Roma (https://romeconsensus.com/), con el fin de garantizar un enfoque humanitario sin dejar a nadie atrás en este brote y evitar cualquier tipo de discriminación para las personas con trastornos de consumo de drogas.

La pandemia de COVID-19 representa una emergencia internacional que amenaza globalmente la salud individual y colectiva, así como las economías locales.

Actualmente, las medidas de protección más importantes contra la COVID-19 se basan en acciones preventivas cotidianas que incluyen la permanencia en el hogar y las prácticas higiénicas. Como parte de la colectividad, las Personas Que Usan Drogas (PQUD) representan una población clave que podría tener un mayor riesgo de infección por COVID-19 debido a sus comportamientos, vulnerabilidades y los entornos sociales y ambientales vinculados.

Las recomendaciones tienen por objeto apoyar la planificación de la respuesta humanitaria por parte de los proveedores de atención y servicios, incluidos proveedores de salud, las unidades ambulantes, los servicios de comidas y los proveedores de albergue.

Es sumamente importante, desde una perspectiva de protección, de derechos humanos y de salud pública, que se incluya a las personas que usan drogas en todas las estrategias, planes y operaciones de preparación y respuesta a los brotes de COVID-19. Existe una sólida justificación de salud pública para extender todas las medidas a todas y todos, independientemente de su estatus, y asegurar la inclusión.

En consonancia con las sugerencias de la ONUDD1 para las personas con trastornos de consumo de drogas en el contexto de la pandemia de COVID-19 y con los planes y la orientación de la OMS para la preparación estratégica2 y la respuesta a COVID-19, en particular en relación con los siguientes objetivos:

1. Limitar la transmisión de persona a persona, incluida la reducción de las infecciones secundarias entre los contactos cercanos y los trabajadores de la salud, la prevención de los episodios de amplificación de la transmisión, el fortalecimiento de los servicios de salud

2. Identificar y proporcionar atención temprana a los pacientes infectados

3. Comunicar el riesgo crítico y la información a todas las comunidades, y contrarrestar la desinformación