Una de las iniciativas está dirigida a la apertura de clubes privados donde se podrá consumir marihuana y disfrutar de actividades de ocio.
La segunda viene acompañada de un experimento dirigido a explorar cómo podría ser utilizada la droga como tratamiento para aquellos consumidores de cannabis vulnerables a sufrir trastornos psicóticos.

Mejor control

Ambos experimentos han sido propuestos por la municipalidad de la ciudad de Utrecht. "El municipio de Utrecht quiere implementar estos experimentos con el fin de reducir los daños que origina el consumo de cannabis en la salud”, responde Victor Everhardt, concejal de Salud de Utrecht.
“Nuestra municipalidad quiere ofrecer a los consumidores de cannabis la posibilidad de un lugar adecuado para consumir este tipo de droga en cantidades reducidas y controladas”, agrega Everhardt.
El concejal de Salud cree que estos dos proyectos permitirán “reducir el crimen y controlar mejor las molestias que el consumo de cannabis pueda ocasionar”.

El club privado de la cannabis

La idea es innovadora y se ajusta al régimen de tolerancia que Holanda mantiene respecto del consumo de drogas blandas.

El modelo “club privado” se centra en usuarios recreativos adultos. Asimismo, esta iniciativa ofrece la posibilidad de llevar a cabo un cultivo controlado y regulado para uso personal y en un entorno seguro. Se trata de asociaciones privadas y pequeñas.
Everhardt: “Es una iniciativa controlada y a pequeña escala. Solamente los miembros del club podrán consumir en ese lugar y siempre cantidades pequeñas de la droga. El club asume la responsabilidad del consumo”.

Lea aquí el artículo completo. 

Suscríbase a las Alertas mensuales del IDPC para recibir información sobre cuestiones relacionadas con políticas sobre drogas.