Por Jonathan Leighton, OPIS

Aproximadamente 8 millones de personas en todo el mundo padecen lo que posiblemente sea la afección más insoportablemente dolorosa conocida por la medicina: la cefalea en racimos. El sufrimiento que padecen estos pacientes es inmenso y muchos se suicidan para escapar del dolor. Las opciones médicas actuales son inadecuadas. Por suerte, ahora hay pruebas claras de que la psilocibina y las sustancias químicamente relacionadas son eficaces para muchos pacientes para prevenir y abortar los ataques. Sin embargo, su estatus legal dificulta que los pacientes accedan a ellos. Los gobiernos pueden mejorar