Esta publicación no es principio ni final, es parte de un andar juntito entre compañeras. Después de varios años de trabajo sostenido con adolescentes en distintos espacios, organizaciones e instituciones, de muchas y largas discusiones, de pruebas de materiales, de producción de actos de salud, de cosas que se fueron haciendo bien, algunas muy bien y otras no tan bien, sentimos que era necesario volcar en un escrito todo ese camino transitado y aún en tránsito. Así nace Ideas Poderosas, las ideas que podemos poner en juego hoy; estamos seguras que no son las únicas, tampoco son definitivas.

Ideas Poderosas es la forma que toma la noción de “ideas fuerza”, que tantas veces hemos usado en distintos espacios compartidos. Las ideas fuerza tienen la potencia de hacer intervenir. No son conceptos, ni teorías, aunque nos apoyemos en ellas para desarrollarlas; sino que una idea fuerza es capaz de producir intervenciones, de conducir el quehacer cotidiano en un conjunto de acciones e instrumentos que producen efectos concretos sobre la realidad.

El texto que aquí presentamos está organizado en tres partes y doce Ideas. Cada parte supone un acercamiento a tres situaciones diferentes:

Parte 1. Sensibilización: son ideas para quienes trabajamos con adolescentes que no usan sustancias. Pero como vivimos todos en la misma sociedad, que pondera el uso de casi cualquier cosa, y también sabemos que en algunos territorios y contextos hay una presencia especialmente evidente de consumo y tráfico de drogas, podemos anticipar ese potencial contacto. Nos interesa abrir espacios de diálogo con las y los adolescentes, intercambiar miradas, escuchar y mostrar que estamos como adultos, allí.

Parte 2. Análisis: son ideas para quienes trabajamos con adolescentes que “algo” consumen –legal o ilegal-, prueban los fines de semana, coquetean o experimentan. Nos interesa que eso no se agrave. Nos interesa que, de probar, lo hagan por poco tiempo y del modo menos dañino posible.

Parte 3. Problematización: son ideas para quienes trabajamos con adolescentes que hacen un uso habitual de drogas. Forman parte de su vida. Como adultos, a veces sentimos que el contexto en el que estamos no nos ayuda. Deseamos que las condiciones sean diferentes a las que nos tocan, pero en éstas estamos. Y mientras estemos, y aunque no sea sencillo, debemos hacer algo bueno.

Las tres situaciones no siempre se dan de manera pura, trabajamos con más de un grupo al mismo tiempo, y todas conviven en un mismo espacio. Pero entonces, ahí, están ustedes y su experiencia, para acomodar las ideas de manera tal que dialoguen con la realidad local que se vive en el barrio, en la organización o institución.

Las #12 Ideas Poderosas pueden ser usadas siguiendo el orden propuesto o el que cada quien elija, se relacionan entre si y son intercambiables. Las acompañamos de algunas propuestas didácticas para hacerlas “juego o actividad” con las y los pibes.

A todo este material, sentimos que lo mejor que puede pasarle es que genere ganas de discutirlo, de ponerlo a rodar en un diálogo colectivo, que surjan de su lectura nuevas preguntas, que quizá se interpelen con un “no lo había pensado de esta manera”, o quizá simplemente sean nuevas formas de presentar ideas ya pensadas por ustedes.

Esperamos que Ideas Poderosas ayude a ponerle palabra y acción a un tema que no es fácil, que nos preocupa, y que a la hora de proponer acciones dudamos de cuál sería la mejor estrategia. De antemano: no va a ser perfecto, no va a ser lo único que se deba hacer, probablemente no será suficiente, pero es necesario y urgente estar presentes y mirar el problema de frente y con algún criterio de realidad.