Durante la Sexta Cumbre de las Américas (abril de 2012, Cartagena), los líderes de varios países de las Américas emitieron un mandato para que la Organización de los Estados Americanos (OEA) analizara las políticas actuales en materia de drogas y explorara nuevos enfoques, con miras a desarrollar alternativas viables que regularicen efectivamente la producción, comercio y consumo de drogas de sustancias ilícitas y que al mismo tiempo alivien la violencia y el daño relacionados con los enfoques actuales con respecto a este problema.

Desde entonces, la respuesta del Hemisferio al “Problema mundial de las drogas” ha sido una cuestión cambiante y desde entonces muchos más líderes han exhortado a que se reformen las políticas de drogas a nivel nacional e internacional para incluir alternativas más eficaces y humanas para abordar esta crisis mundial.

Las medidas previas adoptadas para eliminar la producción y consumo de drogas han sido extremas y han demostrado ser ineficaces. Métodos tales como la fumigación aérea para eliminar los cultivos o el encarcelamiento masivo como una respuesta al consumo de drogas y al narcotráfico en pequeña escala han apartado a los gobiernos y a las sociedades de los objetivos originales de prevenir el uso indebido de drogas y garantizar el acceso universal a la salud y al tratamiento de la adicción, como se estableció en la Convención Única sobre Estupefacientes de Naciones Unidas de 1961.

Este documento ofrece el análisis y revisión de la información disponible sobre las drogas ilícitas, país por país y inclusive reflexiones sobre la eficacia de las políticas actuales sobre drogas y sus consecuencias.

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