En agosto de 2010, el Presidente de México Felipe Calderón aceptó, ante académicos y organizaciones de la sociedad civil, que la legalización de las drogas podría contribuir a restar poder al crimen organizado. Dicho esto, se apresuró a negar tal opción como una que pudiera ser considerada en su gobierno. 

Sin embargo, esta afirmación detonó una gran cantidad de declaraciones por parte de la clase política, de los medios de comunicación, y de muchos sectores de la sociedad mexicana que hasta el momento habían guardado silencio. Entre los primeros, destacaron las declaraciones del ex Presidente Vicente Fox, quien afirmó que el único camino para solucionar los graves problemas de seguridad en México era la legalización de las drogas, con lo que se unió a su propio antecesor, Ernesto Zedillo, quien como miembro de la Comisión Latinoamericana de Drogas y Democracia impulsó la reforma de drogas en la región, y especialmente la del cannabis.

El debate de las drogas en México, y en especial el del cannabis, no es nuevo. El presente documento intenta aportar un panorama general de su desarrollo en los últimos años.