Por Guillem Andrés / Metropoli

Josep Rovira conoce bien el sufrimiento de la heroína y el largo proceso para salir de ella. Desde hace 28 años vive rodeado de consumidores de caballo, y de una larga lista de drogas. Es el responsable del Área de Drogas de la Associació Benestar i Desenvolupament (ABD), entidad referente en la atención a drogodependientes y en la prevención del consumo. El trabajador social asegura que un sistema de dispensación de heroína ayudaría a reducir la cantidad de heroinómanos. En el área metropolitana de Barcelona, unas 9.000 personas la consumen diariamente. El tratamiento con metadona, señala Rovira, deja fuera a un 30% de los heroinómanos, a los que este sustituto no les resulta eficaz. Facilitar directamente la droga de forma controlada desde la administración beneficiaría, al menos, a un 8% de ellos.

¿Heroína para dejar la heroína?

No se trata de que dejen la heroína, sino de que dejen los contextos donde se provee la sustancia y que abandonen sustancias perniciosas que tienen un mayor riesgo. En la calle la droga está muy adulterada, no conocen su pureza y, además, están en contacto con espacios donde hay más sustancias. Con heroína, alejaríamos a la persona de ese contexto de compra. Todos los aspectos vinculados a dejar el consumo tienen un elemento ambiental. Si quieres tratar una dependencia, pero no modificas el ambiente de la personas ni consigues que sean más rico, no conseguirás gran cosa. Un consumo de manera controlada, con seguridad, también atrae al consumidor a la red de tratamiento donde puede empezar a trabajar aspectos relacionados con el deseo de cambio.

¿Qué diferencia hay entre la metadona y la heroína?

Se toma por vía oral, se puede dar en líquido, o bien en comprimidos o cápsulas. La metadona tiene un efecto de 24 horas en el organismo. A diferencia de la heroína, el usuario no nota el flash (subidón). Por eso, muchos consumidores de heroína siguen persiguiendo esa sensación que no notan con este opiáceo sintético. También nos encontramos con gente que se pincha metadona y eso es un problema porque no es un soluble preparado para la inyección. Se ha demostrado que es una buena herramienta para ciertas personas, pero cerca de un 30% no tiene un rendimiento positivo.