Por Amaya Ordorika / Animal Politico

En noviembre del año pasado el Senado de la República aprobó un proyecto para la regulación de la cannabis en México. Actualmente, este se encuentra en manos de la Cámara de Diputados para su revisión y aprobación.

A pesar de que este proyecto representa un avance significativo para comenzar a dejar atrás los daños causados por el prohibicionismo, no contempla de manera transversal la inclusión de medidas desde una perspectiva de género que partan del reconocimiento de la realidad nacional y los impactos diferenciados que ha tenido la guerra contra las drogas en nuestro país.

Las leyes prohibicionistas, implementadas desde una lógica represiva y de mano dura, han tenido un impacto diferenciado en las mujeres. Particularmente, de manera desproporicionada hacia aquellas que se relacionan con la planta de cannabis, desde su cultivo hasta su consumo, debido a la estigmatización, discriminación y criminalización. Estos factores, sumados a otras formas de violencia de género y vulnerabilidad social, multiplican los obstáculos para el pleno ejercicio de los derechos humanos de esta población.