La declaración de posición de la Red Internacional de Mujeres y Reducción de Daños y Talking Drugs fue publicado el 10 de diciembre de 2019, Día Internacional de los Derechos Humanos, marcando también la conclusión de los 16 días de acción de la ONU para eliminar la violencia contra las mujeres.

Género, uso de drogas y violencia

Esta declaración sirve como el comienzo de un esfuerzo conjunto para reconocer y abordar las necesidades y experiencias específicas de las mujeres que experimentan la violencia de la aplicación de la ley en el contexto de la política de drogas punitiva y prohibicionista. Actúa como una expresión pública de solidaridad y como un llamado a la acción para encontrar nuevas formas inmediatas de reducir el daño experimentado por las mujeres que usan drogas.

Debido a que la guerra contra las drogas es impulsada por el sistema de justicia penal, las personas de todos los géneros experimentan la violencia y el acoso de la policía en relación con el consumo de drogas en su vida cotidiana. Por el contrario, las personas con identidades de género marginadas experimentan formas específicas de daño de género, ya sea que usemos drogas o no, o que seamos afectadas directamente por las leyes de drogas. De hecho, las mujeres y las personas de género no conforme (GNC +) corren el riesgo de sufrir violencia de género, ya sea que usemos drogas o no, mientras que el estigma y la discriminación contra las personas que usan drogas significa que a menudo nos rechazan o nos perjudican aún más en supuestos “lugares seguros” cuando usamos drogas.

Esta violencia incluye (pero no se limita a) violación, acoso sexual y extorsión, pérdida de la custodia de los hijos, prisión por mera posesión personal, asesinato extrajudicial, pena capital y penalización por consumo de drogas en el embarazo y la paternidad. La intersección entre el género y la prohibición de drogas trae formas de daño específicas y superpuestas que requieren respuestas específicas e interseccionales.