Por Juan Carlos Garzón Guevara y Juan David Gélvez

Este texto fue escrito junto con Juan David Gélvez, investigador de la FIP.

Ha hecho carrera la afirmación de que detrás del aumento en los homicidios en Colombia está el incremento en el número de cultivos de coca. ¿Cuál es la lógica? Más coca, más violencia, más grupos criminales fortalecidos – como diría el exministro Juan Carlos Pinzón. En el caso de los líderes sociales, hace unas semanas la Revista Semana preguntaba “¿Qué pasa cuando al mapa de homicidios de líderes sociales se le sobrepone el de cultivos ilícitos?” De acuerdo con la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, el asesinato de líderes sociales “se deriva de las más de 200.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca que hay en el país y de los grupos armados ilegales que se disputan territorios de producción”.

La razón parece sencilla y convincente. Pero ¿qué dicen las cifras? ¿Son los cultivos de coca los que explican la violencia en Colombia? ¿Es suficiente esta explicación?