Por Dania Putri, Consultora (IDPC / TNI)

Tras realizar su primera evaluación crítica referida al can­nabis, en enero de 2019 la Organización Mundial de la Sa­lud emitió una serie de recomendaciones formales para reclasificar el cannabis y otras sustancias relacionadas a éste. 53 Estados Miembros de la Comisión de Estupefaci­entes (CND, por sus siglas en inglés) están listos para votar sobre estas recomendaciones en diciembre de 2020.

Entre las recomendaciones de la OMS, dos en particular parecen ser las más urgentes: a saber, la recomendación 5.1 (referida al reconocimiento de la utilidad medicinal del cannabis) y la recomendación 5.4 (relativa a la necesi­dad de eliminar el término “extractos y tinturas de can­nabis” de la Convención de 1961). El respaldo a estas dos recomendaciones presenta una oportunidad para que los gobiernos y la sociedad civil impulsen la reforma y des­colonicen los enfoques para control de drogas en todo el mundo, y fortalecer la base legal internacional para pro­gramas existentes y emergentes de cannabis medicinal en diferentes partes del mundo.

Respecto a este tema, las principales recomendaciones para defensores y gestores de políticas de drogas consis­ten en:

  • Apoyar las recomendaciones más urgentes, 5.1 y 5.4.
  • Involucrarse activamente con miembros de la CND, en­fatizando el carácter urgente de las recomendaciones 5.1 y 5.4.
  • Participar activamente en reuniones y procesos rele­vantes a nivel de la CND, así como enfatizar la necesi­dad de contar con mayor seguimiento a la evaluación crítica.
  • Participar activamente y alentar el apoyo para otros gobiernos y actores regionales clave, así como para organizaciones de la sociedad civil, expertos y comu­nidades afectadas.