Mujeres asediadas: Visibilizando la práctica de la tortura sexual bajo la política de drogas y bajo el poder policial
La tortura sexual constituye una grave violación de los derechos humanos y una forma de violencia institucional basada en el género, que utiliza el cuerpo y la sexualidad de las mujeres como instrumentos de castigo, dominación y control.
Este informe de Acción Andina – Bolivia y Programa Libertas analiza esta práctica en Bolivia, prestando especial atención a su relación con la política de drogas punitiva y al poder ejercido por la Policía sobre mujeres privadas de libertad o en otras situaciones de vulnerabilidad. El informe señala que la criminalización del consumo de drogas bajo la Ley 1008 coloca a las mujeres que usan drogas bajo un mayor control policial y las expone, además de extorsiones, detenciones arbitrarias y torturas, a formas específicas de violencia sexual.
A partir de testimonios directos, investigaciones previas, archivos periodísticos e información recopilada por organizaciones y activistas, la publicación presenta 21 casos considerados emblemáticos de violencia institucional basada en el género.
Sus autoras buscan contribuir a romper el silencio en torno a la tortura sexual, exigir al Estado investigación, sanción y prevención, y promover cambios estructurales que garanticen los derechos de las sobrevivientes.
