Corporación Viviendo
Colombia: En Cali, las sobredosis por heroína ya no son una sentencia de muerte
Jessica González señala la tienda de fachada amarilla, la de doña Yolanda, y explica que aquel es uno de los siete puntos del barrio Sucre, en el centro de Cali, donde se consigue naloxona, el medicamento que revierte las sobredosis por heroína.
- La naloxona la tienen, además del personal de salud, los líderes comunales, a quienes hemos capacitado para que, en caso de que se detecte una sobredosis en la calle, apliquen de inmediato el medicamento. También se consigue en otras tiendas, o en el hotel que acabamos de pasar. Se trata de una red comunitaria que evita muertes por sobredosis – dice Jessica y al frente, en una pared blanca, se lee en un mural: ‘Apoye, no castigue’; como si marcara el destino que pretende tomar el barrio.
En mis 43 años, es la primera vez que camino por Sucre. Pertenezco a esos miles de caleños que crecieron oyendo que este es un barrio al que no se entra, y que, si acaso, se cruza en carro, con los vidrios arriba y el pie apretando el acelerador, esquivando los huecos que la ciudad nunca tapó.
Jessica, quien nació aquí, y trabaja como operadora comunitaria de la Corporación Viviendo, no recuerda que, en su calle, la 19, ni en ninguna otra, el pavimento haya sido reparado alguna vez. Lo que hay son escombros con los que los vecinos intentan rellenar los baches. El abandono urbano explica buena parte de la historia reciente del barrio.
- Ahora que la Alcaldía está recuperando el barrio de al lado, el Obrero, y hay un plan para remodelar el centro, espero que arreglen por fin mi calle – dice Jessica, quien, en su infancia, jugaba con sus amigos en esa vía. No había alternativa. En Sucre no hay canchas ni parques. Por eso la comunidad, hace unos meses, decidió hacer una huerta de tomate y otras plantas, una manera de compensar la ausencia de verde.
