Por Pol Pareja / Oriol Solé Altimira | El Diario

El modelo de los clubes sociales de cannabis, consolidado en Barcelona durante la última década, podría tener los días contados. La Justicia ha tumbado la normativa aprobada por el Ayuntamiento en 2016 que regulaba los más de 200 locales de este tipo en la ciudad. Con esta decisión, confirmada por el Tribunal Supremo, ha desaparecido el último paraguas legal que les quedaba a estos espacios. Tanto el consistorio como estas asociaciones asumen ahora que lo siguiente serán los precintos. 

"La mayoría de las asociaciones asume que tarde o temprano les precintarán el local", lamenta Eric Asensio, portavoz de la Federación de Asociaciones Cannábicas de Catalunya (CatFAC). Asensio explica que las entidades no tirarán la toalla pero a la vez reconoce que, con las decisiones judiciales y sin una norma de ámbito estatal que las regule, los clubes de cannabis tal y cómo existen a día de hoy tendrán difícil sobrevivir. "Tal y cómo nos lo plantea el Ayuntamiento, no hay una vía de trabajo abierta", remacha.

El Ayuntamiento, que defiende la regulación de estos locales, comunicará primero por escrito a las asociaciones que la nueva normativa impide la "venta, consumo y promoción" del cannabis e iniciará "próximamente" una campaña de inspección en todos estos locales. "Se empezará por los que mayor impacto negativo generan, enfocados al turismo y a la venta masiva", señalan desde el Consistorio. Después se inspeccionarán los demás.