Por Javier Otazu / La Vanguardia

Marruecos, principal productor mundial del cáñamo indio o cannabis (conocida localmente como kif), se dispone a legalizar ciertos usos "médicos e industriales" de la planta, según un proyecto de ley presentado hoy en el Consejo de Gobierno y que será previsiblemente aprobado la semana próxima.

Tras varias décadas de prohibición absoluta, que mantienen teóricamente en la ilegalidad a cerca de 100.000 familias que viven del cultivo del kif, sobre todo en las montañas del Rif (norte del país), Marruecos se suma así a una tendencia mundial de despenalización controlada, pero excluyendo los "usos recreativos".

De hecho, el preámbulo del proyecto al que tuvo acceso Efe cita los cuarenta países -incluidos varios africanos- que han despenalizado algunos usos del cannabis, y subraya la última decisión de la Organización Mundial de la Salud del pasado diciembre en Viena, cuando reconoció las propiedades terapéuticas de la planta y la retiró de su Lista IV, donde se enumeran las sustancias más peligrosas.