Por Jorge Forero Neme / Pacifista

21 de junio de 1971. El presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, declaró en un discurso que sería recordado durante generaciones el inicio de una guerra sin cuartel contra las drogas ilícitas, inaugurando así lo que se convertiría en una cruzada contra un enemigo etéreo, pero con un gran despliegue de recursos económicos y militares en países estratégicos, especialmente de América Latina. Hoy, a casi 50 años de este discurso, la política global contra las drogas parece estar cambiando, aunque a un paso lento y tardío. Mientras tanto, Colombia mira desde lejos como otros países buscan soluciones alternativas a una guerra que no ha dejado más que muertos, mafias y cárceles llenas de víctimas.

La semana pasada, mientras el mundo ponía sus ojos en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, muchos fuimos sorprendidos por los resultados que dieron distintas consultas estatales que se llevaban a cabo paralelamente en temas como la política de drogas. Como bien lo resaltó el portal Vox, “en cada Estado donde se sometió a votación la legalización de la marihuana u otro asunto relacionado con política de drogas, esta propuesta ganó”. En Arizona, Montana, New Jersey y Dakota del Sur la ciudadanía votó a favor de la legalización del uso adulto de la marihuana, sumando así 16 jurisdicciones (15 estados y Washington D.C.) que ha legalizado el uso adulto del cannabis.

Al mismo tiempo que se iban conociendo los resultados de estas consultas que evidenciaban un cambio en la política de drogas de los Estados Unidos, la plenaria de la Cámara de Representantes colombiana hundía con una votación contundente (102 a favor versus 52 en contra) el proyecto de acto legislativo que buscaba regular el uso adulto del cannabis en Colombia. En un debate con argumentos reciclados, basados en prejuicios y llenos de cifras tergiversadas, los congresistas de Cambio Radical, el Centro Democrático y el Partido Conservador se opusieron de forma vehemente a que se diera un cambio en la política de drogas que a hoy no ha dejado más que fracasos.