Por Luis Lidón

La Comisión de Narcóticos de la ONU -que concluye este viernes en Viena una reunión sobre las políticas internacionales de drogas- ha aplazado una votación clave que puede reducir las restricciones sobre el uso terapéutico del cannabis.

La votación de los 53 Estados de la Comisión es necesaria después de una recomendación en enero de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para eliminar el cannabis de la lista IV de sustancias prohibidas de la Convención sobre drogas de 1961.

En ese tratado, el cannabis está en las listas I y IV, esta última reservada a las drogas más peligrosas y bajo control más estricto, como la heroína, y a las que se les otorga escaso valor médico.

La recomendación del Comité de Expertos de la OMS en Farmacodependencia -en su primer estudio dedicado al cannabis desde que se fundara la organización en 1949- es retirar esa planta de la lista IV, la más restrictiva, pero que continúe en la I.

En la lista I se encuentran sustancias como la morfina, también bajo control internacional por su carácter adictivo pero accesibles con supervisión profesional por sus reconocidas virtudes médicas.

Este cambio de calado en las convenciones internacionales de la droga más consumida del mundo ha generado un gran debate en la Comisión entre aquellos países con una visión más liberal y los que defienden una política de mano dura.