Por Aitor Hernández-Morales

La amplia mayoría del Parlamento portugués dio luz verde al uso de cannabis para fines medicinales este viernes. El proyecto de ley, que combina los textos presentados por el marxista Bloque de Izquierda (BI) y el (PAN), fue aprobado por el Partido de las Personas, los Animales y la Naturaleza con los votos a favor del gobernante Partido Socialista, sus socios de la izquierda parlamentaria, y el Partido Social Demócrata (PSD); el único partido que votó en contra fue el conservador Centro Democrático Social (CDS). La medida representa un nuevo capítulo en la relación que Portugal guarda con las sustancias ilícitas, cuyo consumo y posesión quedó despenalizado -pero no legalizado- en 2001.

La legislación aprobada estipula que sólo se podrá recurrir al uso del cannabis medicinal cuando el paciente no responde a otros medicamentos convencionales, y establece la necesidad de obtener una receta médica especial para adquirir del producto. Las preparaciones de los medicamentos recogidas en el texto varían desde óleos hasta la planta deshidratada, y se contempla la participación del Laboratorio Militar luso en la preparación de los mismos, que estarán a la venta en farmacias.

Aunque versiones anteriores del proyecto de ley contemplaban la posibilidad del auto cultivo, finalmente tanto el BI como el PAN abandonaron esta parte de la propuesta ante la oposición de los otros grupos parlamentarios y de Infarmed, la entidad reguladora de los medicamentos en Portugal, que señaló que el auto cultivo carecía de los controles de calidad necesarios.