Por Pablo de Llano

Ante la imparable ola de muerte causada por la heroína en Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha declarado el problema “emergencia nacional”. Unos 35.000 estadounidenses fallecieron en 2016 por sobredosis de heroína sola o adulterada, cifra que forma parte de las 60.000 muertos que hubo el año pasado por consumo de drogas en general, incluidos los opiáceos legales de farmacia, un récord histórico que supuso más americanos muertos que en las dos décadas de la Guerra de Vietnam y que según las previsiones oficiales se verá superado en 2017 por un dato todavía peor.

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