La Organización de los Estados Americanos (OEA) publica hoy la “Guía Práctica de Respuestas Inclusivas y con Enfoque de Derechos ante el COVID-19 en las Américas”. Esta guía busca apoyar a los Estados Miembros de la OEA en la respuesta ante la pandemia, ofreciéndoles una serie de herramientas para pensar respuestas que tengan en cuenta las circunstancias particulares de los grupos en situación de vulnerabilidad.

“Esta pandemia nos afecta directa e indirectamente a todos”, señaló el Secretario General de la OEA, Luis Almagro. “Sin embargo, para las personas en situaciones de vulnerabilidad, el alcance del impacto es mucho más profundo y podría, muy probablemente, aumentar las brechas en su acceso a sus derechos económicos, sociales y culturales básicos. Sabemos que los sistemas políticos van a sufrir, que nuestros tejidos sociales van a sufrir, pero no podemos emerger de esta situación ni menos democráticos ni nuestros pueblos con menos derechos. Usemos este momento desafiante para reforzar los valores que creemos que son indispensables para la vida y el desarrollo humano, y asegurarnos que las personas más excluidas de nuestras sociedades no se queden fuera ni atrás, ni un minuto más.”

El Secretario General advirtió que la capacidad de sobrevivir a la pandemia “es mucho menos probable” para las personas en situación de pobreza y pobreza extrema, así como otros grupos históricamente discriminados, tales como mujeres, pueblos indígenas, afrodescendientes, personas mayores, personas con discapacidad, personas migrantes o refugiadas, personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex (LGBTI), niñas, niños y adolescentes y personas privadas de libertad.

La guía señala que, bajo situaciones de emergencia como la pandemia, y en un contexto regional marcado por la desigualdad y la exclusión social, la situación de vulnerabilidad de estos grupos se agrava. Es por ello que la OEA, a través de esta guía, señala que los Estados Miembros deben poner el énfasis en la garantía del derecho a la salud de estos grupos, utilizando criterios de distinción objetivos y razonables, basados en la equiparación de las oportunidades para saldar la brecha de desigualdad, y evitando diferencias de trato arbitrarias.

“Es claro que la amenaza e incertidumbre que genera la actual situación de pandemia mundial no puede ser abordada por ningún país de manera individual”, observó la directora del Departamento de Inclusión Social de la Secretaría de Acceso a Derechos y Equidad de la OEA, Betilde Muñoz-Pogossian. “Si algo nos está enseñando esta emergencia inédita, es que la salud de la región y del mundo, dependen de la calidad de acceso a la salud de cada persona. La emergencia causada por el COVID-19 también apela al sentido de solidaridad y cooperación que ha caracterizado a la región.”