En abril de 2016, en la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas, México propuso diez puntos para alentar a una transición hacia una nueva estrategia internacional de control de drogas, acorde con las nuevas realidades del fenómeno, basada en la prevención integral, más equilibrada, más justa y más humana.

Los diez puntos quedaron plasmados en el documento final de la Sesión Extraordinaria, titulado “Nuestro compromiso conjunto para abordar y contrarrestar eficazmente el problema mundial de las drogas”, que articuló 103 recomendaciones operacionales en siete ejes temáticos1 .Dicho documento constituye el consenso multilateral más avanzado en materia de drogas y propicia un cambio sustancial en los términos de referencia del debate internacional.

Con el propósito de apoyar la instrumentación del documento de resultados, a nivel nacional y de enriquecer los mecanismos de implementación regional e internacional, con las mejores prácticas y lecciones aprendidas, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores organizó la serie de diálogos “Hacia una nueva estrategia internacional de drogas: Instrumentación de las recomendaciones de UNGASS 2016”. Entre septiembre de 2016 y diciembre de 2017 se efectuaron siete diálogos, correspondientes a cada uno de los siete ejes temáticos del documento de resultados de UNGASS 2016.

Este ejercicio de reflexión y llamado a la acción, contó con el acompañamiento de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), de la Organización de los Estados Americanos, y reunió a 60 expositores de más de 12 países, organismos internacionales especializados, instituciones académicas, organizaciones de las sociedad civil y autoridades gubernamentales encargadas de los diferentes ámbitos de aplicación de la estrategia internacional de drogas.

Como resultado de este nutrido debate se elaboró una matriz de seguimiento a la implementación de las recomendaciones de UNGASS 2016. Esta matriz será alimentada por las distintas autoridades nacionales, con el fin de presentar a la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas y a la CICAD-OEA, los avances concretos del gobierno de México en la implementación de sus compromisos internacionales, y fijar objetivos de corto, mediano y largo plazo para lograr una política de drogas integral y equilibrada.

El recuento de lo discutido e iniciativas vertidas durante la serie de diálogos permitió consolidar, además de la matriz de seguimiento, un listado de conclusiones y recomendaciones que se presentan a continuación, y que permitirán nutrir las discusiones de los organismos internacionales con una visión plural de rutas a seguir, medidas a fortalecer y ventanas de oportunidad para la innovación en las políticas de drogas.

Como hallazgo general para la legislación nacional, se hizo evidente que el reciente consenso internacional y las dinámicas en el Hemisferio representan una oportunidad y un llamado a introducir reformas en la Ley General de Salud y en el Código Penal Federal, para eliminar la criminalización del consumo de drogas, materializar el principio de proporcionalidad de penas e incluso para lograr una regulación del mercado de la cannabis, y todo ello, sin implicar una falta a los instrumentos internacionales de drogas.