En 2009, el Gobierno boliviano solicitó que las Naciones Unidas modificaran la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes. La enmienda propuesta eliminaría la prohibición injustificada que pesa sobre la masticación de la hoja de coca sin que ello afectara al estricto sistema mundial de fiscalización al que están sometidos el cultivo de coca y la cocaína. Corregir el error histórico que supuso prohibir la hoja de coca en su forma natural representa una medida indispensable para respetar los derechos de los pueblos indígenas en Bolivia, Perú y Colombia.

El período de 18 meses del que disponen los países para impugnar la enmienda solicitada por Bolivia finaliza el 31 de enero de 2011. Varios países –entre los que estarían los Estados Unidos, Colombia, la Federación de Rusia, Japón, Francia, el Reino Unido, Alemania, Italia, Suecia y Dinamarca– están planteándose la posibilidad de presentar objeciones formales ante el secretario general de la ONU. 

El IDPC exhorta encarecidamente a la comunidad internacional a no presentar objeciones a la propuesta de enmienda de Bolivia a fin de garantizar que finalmente se acabe con la prohibición que pesa sobre el consumo de la hoja de coca, que es totalmente discriminatoria y carece de fundamentos científicos. El IDPC también insta a los Estados miembros del ECOSOC a respaldar la aprobación de la enmienda, entendiendo que sus disposiciones no serán aplicables a los países que se opongan a ella.