En Colombia, las grandes incautaciones de drogas indican una continuación de las políticas prohibicionistas, pero un reciente desarrollo a nivel internacional ofrece esperanza de una nueva era.
Alemania se convierte en el país más grande con un sistema de regulación de cannabis a nivel nacional, basado en el cultivo doméstico y cooperativo, y la descriminalización de la posesión simple.
En el 67° período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas (CND), 59 estados – con el liderazgo de Colombia – piden a los Miembros que clasifiquen el problema mundial de las drogas como un problema de salud pública y prioricen las reformas que protejan los derechos humanos.
Reducir el tema drogas a cuestiones de seguridad y represión niega la multidimensionalidad de la cuestión drogas, en detrimento de las comunidades más expuestas al daño.
La red IDPC participó de la reunión anual del Programa COPOLAD, donde recalcamos el importante rol de la sociedad civil en el tránsito hacia enfoques de salud y derechos humanos.
La asociación subraya que la criminalización de delitos de drogas no violentos afecta especialmente a las mujeres, y pide mayor uso de alternativas al encarcelamiento.
Más allá de la culpabilidad del ex presidente, el país debe emprender un proceso de rendición de cuentas y cambio para garantizar que esta tragedia no se repita.