Después de la publicación de la 1a Encuesta de Usuarios de Drogas Ilegales en 2012, CuPIHD ha publicado dos cuadernos que derivan directamente de ésta última investigación: MariguanaDF y DrogasDF, dos textos que intentan profundizar un poco más en el mundo de los usuarios y del consumo de drogas ilegales en la capital del país, el mercado más grande e importante para estas sustancias en todo México. 

Estas tres investigaciones son pioneras en su tipo, al menos en México, y representan una perspectiva completamente novedosa en cuanto al conocimiento que hasta el momento se tenía de los usuarios de drogas en nuestra sociedad. 

Son novedosas, en primer lugar, porque por primera vez un documento de investigación con representación estadística intenta describir cualitativamente, y no solo cuantitativamente, las características de los usuarios de drogas. De este modo, se abordan las relaciones de éstos con sus pares, con su familia, con instituciones educativas, de salud y de seguridad con las que cotidianamente se relacionan, así como con los mercados ilegales a los que tienen que recurrir para satisfacer su elección, o necesidad, de consumir.

A pesar del éxito que estos documentos han tenido en ciertos círculos de interesados en el tema, así como en muchos medios de comunicación, también es un hecho que han sido abiertamente desestimados por muchos responsables de las políticas públicas relacionadas con las drogas, así como por una buena parte de instituciones académicas de prestigio. 

Para nosotros, sin embargo, como responsables de una institución civil sin fines de lucro, esto último no representa una sorpresa. 

Lamentablemente, el debate público y académico del país sobre las drogas se encuentra todavía en un estado de confusión en el que se mezclan prejuicios, intereses políticos e ideologías disfrazadas de lenguaje científico, entre otros factores.

Un ejemplo de ello son, por ejemplo, declaraciones del Director del Centro Nacional contra las Adicciones o el propio Procurador General de República, quienes en distintos momentos han asegurado que el consumo de drogas en el país es visto como un asunto de salud y no de seguridad. Frente a ello,la encuesta señala que casi 70% de los usuarios ha sido detenido por la policía, y que esa misma proporción ha sido extorsionada por esas mismas fuerzas del orden.

Procuraduría General de la República/México
 

La encuesta señala, también, que la mayoría de los usuarios (cerca del 85%) tiene una vida cotidiana funcional, en la que muchos de ellos tienen estudios de nivel medio, carecen de problemas familiares y laborales, y cumplen con sus responsabilidades en todos los ámbitos de su vida, lo que en el fondo contradice el estereotipo de los consumidores de drogas en el que éstos no pueden ser más que individuos que carecen de toda posibilidad de tomar decisiones sobre sí mismos con responsabilidad (y por lo tanto son vistos como menores de edad necesitados de tutela), o bien como enfermos cuya única necesidad es el tratamiento en el mejor de los casos; y en el peor, como delincuentes que alimentan los circuitos de los mercados ilegales controlados por la delincuencia que lucra con las drogas.

Estos trabajos abren así, con todo y sus limitaciones, un campo de acción diferente para las políticas públicas, que se encuentran muy necesitadas de adoptar nuevos enfoques hacia el consumo de sustancias; o bien para la defensa de los derechos humanos, especialmente, por ejemplo, los derechos a la salud y a la no discriminación, entre otros.   

Suscríbase a las Alertas mensuales del IDPC para recibir información sobre cuestiones relacionadas con políticas sobre drogas.