Por Equis Justicia y Mujeres Campesinas de la sierra de Guerrero - Animal Politico

Lupita, Karina, María, Rosa… son algunos de los nombres —ficticios— de las 33 mujeres que, desde julio, han compartido con EQUIS Justicia para las Mujeres A.C. (EQUIS) de qué manera las medidas adoptadas por COVID-19 han impactado su vida, la de sus hijas e hijos y de su comunidad. Son todas originarias de pueblos campesinos de la sierra de Guerrero que se caracterizan por la siembra y cultivo de amapola y que, a través de sus voces, comparten los efectos del confinamiento: el hambre, la falta de medicamentos, el control de parte de grupos criminales, el trabajo infantil.

Emprenden caminos de tierra y palabra, que nos transmiten “los sentires” de las mujeres, cuyas voces son silenciadas por el machismo y los procesos comunitarios políticos que las excluyen. Voces que se infiltran por las grietas de la violencia que acecha las comunidades. Colectivamente, este grupo de mujeres y EQUIS, recopilamos y plasmamos sus experiencias en este texto, el primero de una seria de entregas que desembocará en un documento de testimonios y propuestas.

Nuestro objetivo es complejo y sencillo a la vez: ver a quien nunca es visto. Escuchar a quien siempre ha sido forzada al silencio. Escucharnos entre todas para construir narrativas que lleven a espacios de participación y acciones colectivas por y para las mujeres, y, sobre todo, a lo que ellas piden: un trabajo fijo, un sueldo seguro, escuelas para sus hijas e hijos, seguridad para sus comunidades, participación política para las mujeres y el cese de la violencia. “Porque al juntar toda la información que las mujeres expresamos, escribirla y darla a conocer fuera de nuestra comunidad, estamos dando a conocer nuestro sentir”, expresa una de ellas, hablando de la importancia que ha tenido para ellas, tanto a nivel individual como colectivo, poder expresar lo que viven y sienten.

Ante un gobierno federal que presume priorizar “a los pobres”, la narración del hambre que comparten las mujeres de la sierra de Guerrero aumenta las perplejidades sobre los verdaderos alcances de la retórica presidencial; más cuando se trata de las mujeres, un sujeto típicamente vituperado en las políticas y declaraciones de la 4T. Asimismo, devela los costos ocultos del manejo de la pandemia, el cual no sólo ha fracasado en los objetivos de contención del contagio y de las fatalidades, sino que ha acarreado consecuencias cuya duración tardará en sanar, si es que lo hará, más que el virus mismo —y los que le sigan—: millones de personas en la pobreza han visto su precaria seguridad alimentaria totalmente fraguada; el derecho a la educación y al desarrollo de millones de niñas, niños y adolescentes ha sido puesto en jaque, agravado por el trabajo infantil y la deserción escolar por la abismal desigualdad que caracteriza a la sociedad mexicana; millones de mujeres, niñas, niños y adolescentes han sufrido el aumento de la violencia en su contra.