Por Héctor Molina / El Economista

Las organizaciones civiles EQUIS: Justicia para las Mujeres y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos lanzaron una campaña para que se otorgue amnistía a unas 3,000 mujeres encarceladas por delitos relacionados con drogas.

“La población femenina en prisión crece mucho más rápido que la de los hombres y la respuesta son justo los delitos de drogas. En el fuero federal, ésta es la causa número uno de encarcelamiento de mujeres; en el fuero común, en EQUIS hemos documentado, entre el 2016 y el 2018, hay un aumento de más de 103% en el número de mujeres que están presas”, dijo Ana Pecova, directora ejecutiva de EQUIS, al lanzar la campaña este lunes que puede ser apoyada a través de la página Change.org.

Pecova añadió que las mujeres indígenas son aún más vulnerables. En este tenor, mencionó que de acuerdo con registros oficiales hay unas 85 mujeres que hablan únicamente su lengua indígena y que se encuentran en prisión preventiva, lo que agrava su situación.

Por su parte, Alexandra Haas, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación indicó que algo de lo que se ha observado es que las mujeres que son encarceladas tienen carencias como en acceso a servicios de salud, educación o trabajo, que finalmente influyen en que cometan algún crimen.