Las juventudes del partido liberal holandés D66 acaban de abrir una tienda en el centro de Amsterdam en la que se vende éxtasis con la idea de que es mejor "minimizar los riesgos que la prohibición y que la regulación es mejor que dejarlo en manos de camellos callejeros ilegales".

Un portavoz ha revelado que "pueden prevenir a menores que compren la droga, asegurarse que no haya sobredosis y educar a la gente para minimizar los riesgos en el consumo".

Pero claro, como imaginareis, aquí hay truco. No hay ninguna ley que permita vender legalmente éxtasis, por lo que ofrecen placebos, para dar ejemplo de cómo sería una venta regulada, con chequeos de edad, folletos informativos y controles de calidad para prevenir que entren en circulación pastillas envenenadas. El partido espera que esta iniciativa les ayude a conseguir las 40.000 firmas que necesitan para llevar el asunto al parlamento holandés.

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