Estimado y querido Milton,

En primer lugar, nuestras más sinceras felicitaciones por el premio con el que te reconocen nuestros colegas de WOLA: eres, sin duda, un promotor ejemplar de los Derechos Humanos en América Latina. Si en nuestras instituciones también diéramos premios, seguro que tu serías el primer candidato para muchos de nosotros. Creemos que recibes un galardón muy merecido y con esta carta queremos expresar las razones de esta convicción.

Para las personas que trabajamos haciendo incidencia política con el fin de cambiar las absurdas reglas de la mal llamada “guerra contra las drogas”, tu presencia ha sido -y esperamos que siga siendo en el próximo futuro- en primer lugar, un gran alivio: en medio de una enorme cantidad de cinismo e indiferencia, has sido la prueba viva de que la política es, también, un instrumento legítimo en el que vale la pena invertir nuestras energías y esperanzas.

Luego, hemos sido testigos de tu trabajo en los distintos escenarios políticos multilaterales y siempre hemos encontrado en tu actuar y en tu ética, un espacio de esperanza y calidez humana que nos reconforta ante la deshumanización burocrática y los fríos intereses de los gobiernos Tus esfuerzos por hacer valer los derechos humanos en el ámbito de las políticas de drogas son un ejemplo y un reto que compartimos todos. Para nosotros, confiar en ti y saber que contamos con un funcionario público aliado como el que eres, es indispensable para que nuestra labor tenga sentido. Admiramos tu militancia y estamos convencidos de que ésta es, y será siempre, una inspiración para las generaciones que vienen.

Felicidades y gracias!

Jorge Hernández Tinajero, Graciela Touzé, Ricardo Soberón, Ann Fordham y Pien Metaal. 

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