En fuerte contraste con Trump, el gobierno de Biden incluye la reducción de daños y la lucha contra el racismo en las prioridades de la agencia antidroga estadounidense.
El gobierno de Bolsonaro difunde desinformación para desacreditar el cannabis medicinal, y libra una violenta “guerra contra las drogas” que afecta desproporcionadamente a comunidades en situación de vulnerabilidad.
Mujeres en México enfrentan terribles abusos a los derechos humanos en centros ilegales de detención que operan con la excusa de tratar la dependencia a las drogas.
El uso de un lenguaje preciso y respetuoso facilita la concienciación de nuestras comunidades y contribuye a derribar el estigma que sufren las personas usuarias de drogas.