El enviado especial de la Unión Europea en Manila, Franz Jessen, ha alertado que si Filipinas sigue ignorando las advertencias en materia de derechos humanos, el comercio del país con Europa podría verse afectado.
Las autoridades chinas han pedido que se intensifiquen las medidas de lucha contra las drogas, tras varios meses dedicados a fortalecer las relaciones para el control de drogas con los países vecinos.
Tras la celebración de una conferencia de la ASEAN en la que se presentó un nuevo enfoque para reforzar los servicios de salud voluntarios, en Camboya se han incrementado los recursos para el tratamiento de drogas de base comunitaria.
Ante el constate aumento de la infección del VIH, la sociedad civil puede desempeñar un papel protagonista, al garantizar el acceso a servicios de reducción de daños como los programas de agujas y jeringuillas.
El número de personas detenidas por tráfico de drogas en Nepal ha alcanzado un nivel sin precedentes, lo cual indica que el país se podría estar convirtiendo en un centro regional para el tránsito de estupefacientes.
Sudáfrica ha dado un paso histórico hacia la despenalización del cannabis, después de que el Tribunal Supremo de la provincia del Cabo Occidental estableciera que no se puede prohibir el uso de cannabis por parte de adultos en hogares particulares.
Un grupo de expertos en medicina empezará a elaborar una serie de orientaciones para facilitar la prescripción y el suministro de cannabis medicinal a los pacientes que reúnan los requisitos para ello.
El Gobierno del país ha adoptado la decisión después de realizar un examen de la legislación nacional de drogas y recibir las recomendaciones en la materia del fiscal general.
Aunque muchas veces se considera que la naloxona representa el último avance en el campo de la atención de emergencia en casos de drogas, en Italia se puede adquirir sin receta desde 1996. ¿Qué podemos aprender de la experiencia de este país?
El nuevo director en funciones, Richard Baum, ha trabajado en la Oficina de la Política Nacional para el Control de Drogas (ONDCP) de los Estados Unidos durante 20 años, sirviendo a cuatro administraciones presidenciales distintas.
La guerra entre bandas por cuestiones de drogas, cada vez más intensa, está alimentando un baño de sangre en las cárceles de Brasil, que padecen una situación de abandono y hacinamiento.