En vista del fracaso de las políticas represivas, el gobierno mexicano entrante propondrá a las Naciones Unidas una interpretación de las Convenciones sobre drogas en clave de derechos humanos.
Jindřich Vobořil aboga por una nueva política de drogas que combine la regulación del mercado con un enfoque de reducción de daños que priorice la salud pública, la prevención y el tratamiento.
Amnistía Internacional ha adoptado nuevas propuestas para abordar las devastadoras consecuencias que para los derechos humanos tienen los intentos equivocados de los países por penalizar y restringir el aborto y castigar a las personas por consumir drogas.
El nuevo presidente mexicano, López Obrador, inspirándose en el ejemplo de Colombia, propone una “justicia transicional” basada en la amnistía y la despenalización para acabar con la guerra contra el narcotráfico.