La Conferencia Iberoamericana tiene como eje central de su ciclo anual la celebración de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Se trata de una conferencia diplomática del más alto nivel. Una expresión propia de la “diplomacia de cumbres”, característica del actual escenario internacional.

La Cumbre es, seguida de la Reunión de ministros de Relaciones Exteriores, la más alta instancia política de la Conferencia Iberoamericana. La Secretaría Pro Témpore es ejercida anualmente por el país en el que se celebra la Cumbre. Esta se organiza con el apoyo de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).

Las Reuniones de coordinadores Nacionales y de responsables de Cooperación son las instancias de gestión y de discusión habituales, y se convocan varias veces al año. Por su parte, las Reuniones Ministeriales Sectoriales reúnen anualmente a los ministros y altos responsables iberoamericanos de todas las áreas; también se celebran reuniones preparatorias de naturaleza técnica.

Los encuentros de altos mandatarios constituyen un foro privilegiado para tratar asuntos multilaterales. Crean un clima de confianza entre los diversos actores que permite intercambiar experiencias, establecer diagnósticos compartidos y concertar posiciones comunes ante los desafíos que enfrenta la Comunidad.

Suscríbase a las Alertas mensuales del IDPC para recibir información sobre cuestiones relacionadas con políticas sobre drogas.