El lunes, 9 de julio, la Comisión Brasileña sobre Drogas y Democracia (CBDD) y Viva Rio lanzaron una campaña nacional para cambiar la ley de drogas en Brasil. En cuanto fue lanzada, la popularidad de la campaña “Ley de drogas: es hora de cambiar” sobrepasó todas las expectativas. A pesar de que los organizadores esperaban recoger 50,000 firmas  en los primeros 30 días de la campaña, lograron alcanzar este número en tan solo tres días.

La campaña “Ley de drogas: es hora de cambiar” espera recoger 1 millón de firmas para apoyar el proyecto de ley que será presentado al Congreso Nacional con el objetivo de tornar la legislación sobre drogas en el país más justa y eficaz.

La Ley 11.343/2006, que reglamenta la política de drogas en Brasil, no hace distinción clara entre usuario y traficante. Desde que entró en vigencia, el número de presos por porte de drogas en el país se duplicó, aumentando de aproximadamente 60,000 a 120,000.

Esta falta de claridad está llevando a prisión a miles de personas que no son traficantes, sino usuarios de drogas. La mayoría de estos imputados nunca cometieron otros delitos, no tienen relación con el crimen organizado y portaban pequeñas cantidades de la droga en el momento de la detención.

Dado al éxito popular de la campaña, que ya ha logrado recoger más de 80,000 firmas brasileñas e internacionales, CBDD y Viva Rio han decidido presentar el proyecto de ley al presidente del Congreso Nacional brasileño este agosto.

Más aún de la presentación oficial que ocurrirá este mes, se colocará el proyecto de ley en un foro cibernético de debate público llamado e-democracia. De este modo, ciudadanos de todas partes de Brasil podrán tomar parte del proceso democrático de sugerir cambios al proyecto de ley.

Entre las propuestas que serán presentadas en el nuevo proyecto de ley están: transferir la cuestión de las drogas del área de seguridad pública hacia los campos de salud y asistencia social; descriminalizar al usuario de drogas al establecer diferencias claras entre usuario y traficante, y por último, garantizar el tratamiento de calidad para dependientes químicos al involucrar las redes de apoyo y las familias para ofrecer a los dependientes una atención integral.

Cambiar las leyes que rigen nuestra sociedad tiene el potencial de mejorar la vida de miles de usuarios de drogas que han sido victimas del castigo carcelario y negados el derecho a tratamientos de salud. ¡Ya es hora de cambiar!

Para apoyar esta campaña visite http://www.eprecisomudar.com.br/.

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