De Gloria Rose Achá

¿Cómo impacta la pandemia del coronavirus en los mercados de drogas? Estando éstos controlados por el crimen organizado, el impacto debe medirse según el tipo de sustancia de uso ilícito. La marihuana, la cocaína como pasta base o clorhidrato, el LSD, los inhalables y los medicamentos controlados desviados a la venta ilegal son las drogas que, según los últimos estudios, ponen en movimiento la oferta y la demanda en Bolivia.

A diferencia de la marihuana, cuya producción nacional se dirige en mayor parte al consumo interno, la producción de cocaína se dirige a la exportación, a cargo de los clanes familiares bolivianos que reciben los encargos de los emisarios enviados por los cárteles del narcotráfico, usualmente mexicanos y brasileños.

¿Cómo están afectando las restricciones por el Covid-19 al tráfico de cocaína? La respuesta dependerá de varios factores: 1) El stock de hoja de coca prensada y precursores químicos que las organizaciones narcotraficantes tengan en reserva, 2) El grado de cumplimiento de las restricciones de circulación en las provincias donde se produce y desde donde se transporta la sustancia, 3) La diversidad de recursos logísticos empleados por los narcotraficantes, como el transporte de sustancias por caminos secundarios, no conocidos ni vigilados, y por vía aérea.

Los 173 kilos de cocaína encontrados, este mes, en un camión que llevaba verduras de Cochabamba a Santa Cruz, y la incautación en Paraguay de una avioneta con, según las pesquisas, 385 kilos de cocaína boliviana evidencian que se mantienen los factores que hacen posible el negocio a gran escala.

El ámbito donde se advierten los efectos de la pandemia es en la vía de la cocaína en tránsito, que pasa por Bolivia hacia Brasil, desde la región del valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro del Perú donde, según fuentes peruanas, la producción de cocaína se ha detenido.

En Bolivia, en este momento de emergencia sanitaria, la acción represiva del Estado parece haberse enfocado en el microtráfico (la distribución y comercialización en el ámbito local) y el narcomenudeo (el momento de la transacción entre el vendedor de pocos gramos y el consumidor de la sustancia). Así se entiende del número de incautaciones y aprehensiones que se han reportado a nivel local las últimas semanas, con el reiterado secuestro de cantidades reducidas de droga y la aprehensión de varios vendedores al menudeo en los diferentes Departamentos del país.

No parece haber aún una gran subida de precios a nivel local, según un sondeo llevado a cabo por Acción Andina–Bolivia entre personas usuarias de drogas. La disponibilidad de varias sustancias se mantiene, posiblemente debido al stock existente en los depósitos que funcionan para el microtráfico. La mayor dificultad en el mercado local parece estar en el abastecimiento de los consumidores de drogas, quienes ensayan nuevas formas para obtener la sustancia, mientras que los puntos de venta se reorganizan, y aumentan los contactos en las redes sociales.

Toda la cadena de producción, distribución, comercialización y finanzas del narcotráfico, recibirá el impacto de la pandemia, aunque se sabe que el narcotráfico tiene gran capacidad para adaptarse a las circunstancias más adversas.