El Tribunal Constitucional italiano ha revocado la ley sobre drogas que triplicaba la pena para aquellos condenados por posesión o consumo de 'drogas blandas' como el cannabis. La normativa era considerada una de las causas de la superpoblación de las cárceles del país.

La denominada ley Fini-Giovanardi equiparaba el uso, posesión, o venta de todas las drogas, ya fuesen duras o blandas, por lo que una persona acusada de vender hachís podía ser condenada a entre seis y veinte años de prisión o a pagar una multa de entre 26.000 y 260.000 euros, según ha informado el diario italiano 'La Reppublica'.

Tras la revocación de la norma, se volverá a la ley del año 1993, que prevé condenas más bajas para las drogas blandas. A partir de ahora, una persona acusada de vender hachís podrá ser condenada a entre dos y seis años de cárcel como máximo.

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