Débora Zampier, Repórter da Agência Brasil

Brasilia – El 1o de Septiembre de 2010, el Tribunal Supremo de Brasil (STF) decidió por 6 votos a 4 que cabe al juez definir la pena para traficantes de drogas, pudiendo optar inclusive, por la aplicación de penas alternativas en lugar de prisión. La mayoría de los ministros del STF entendió que el Congreso Nacional sobrepasó el poder de legislar, al prohibir la aplicación de penas alternativas para traficantes cuando editó la nueva Ley de Drogas en 2006.

La Ley no define quién es traficante y quién es usuario y tampoco habla de la cantidad de droga que las personas deben portar para ser encuadradas como traficantes. Ahora, queda a cargo del juez decidir cuál pena aplicar, analizando el caso específico.

La cuestión comenzó a ser juzgada la semana pasada, pero fue suspendida porque el ministro Celso de Mello no estaba presente y no había quórum mínimo para votación de matera constitucional.

El relator del caso, ministro Carlos Ayres Britto, votó a favor de la individualización de la pena. “Nadie mejor que el juez de la causa para saber cuál tipo de reprimenda es suficiente para castigar y recuperar socialmente al penado”, defendió Ayres Britto, recordando que es posible conciliar justicia material y seguridad jurídica. Su tesis fue apoyada por los Ministros Gilmar Mendes, Ricardo, Lewandowski, Cezar Peluso, Antonio Dias Toffoli y  Celso de Mello.
 
El ministro Joaquim Barbosa discordó de la argumentación de sus colegas, recordando que la Constitución trata el tráfico de drogas como crimen no excarcelable. “La sustitución de la pena no cabe en cualquier crimen. El juez, en varios casos, está impedido de sustituir la pena privativa de libertad por penas restrictivas de derechos”, dijo Barbosa, apoyado por los ministros Marco Aurélio Mello, Cármen Lúcia y Ellen Gracie.

El caso específico que motivo el debate fue el hábeas corpus pedido por Alexandro Mariano da Silva, capturado en flagrancia en junio de 2007 con 13,4 gramos de cocaína y crack en Porto Alegre. Los ministros decidieron liberar a Alexandro, pero según Ayres Britto, relator del caso, da Silva ya está preso por otro motivo.