En estos días estamos asistiendo a un ataque de corte político, sensacionalista, descontextualizado y simplificador contra el programa de reducción de riesgos Consumo ConCiencia puesto en marcha recientemente en Aragón y, en concreto, contra algunas de sus publicaciones.

Ante ello, deseamos declarar que: La reducción de riesgos y daños es una práctica preventiva de los posibles problemas derivados del consumo de determinadas drogas que lleva siendo implementada en el Estado desde hace 20 años gracias a entidades como Energy Control, Ai Laket!! o Hegoak y a las que hoy se suman muchas más asociaciones en todo el territorio estatal.

Dicha perspectiva de trabajo está cada vez más extendida en Europa y en el continente americano, con resultados social y científicamente probados a la hora de reducir los impactos de salud individual y comunitaria relacionados con la existencia de drogas en las calles. Muchos estados e incluso organizaciones internacionales en materia de salud y política de drogas, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD), Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) y el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA, por sus siglas en inglés), reconocen el enfoque de reducción de riesgos y daños y plantean la necesidad y la eficacia de potenciar el abordaje del tema desde la salud pública en detrimento de la perspectiva exclusivamente punitiva. En ese marco, las organizaciones abajo firmantes manifestamos nuestra preocupación ante las citadas reacciones frente al plan preventivo llevado a cabo por Consumo ConCiencia, que está apoyado desde al Ayuntamiento de Zaragoza y sobre todo desde la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón.