Los abajo firmantes, miembros de organizaciones de Colombia y el mundo, condenamos la masacre de agricultores y trabajadores cocaleros, acaecida en territorio del Consejo comunitario Mira Frontera en Tumaco Nariño, el pasado 5 de Octubre, entre cuyas víctimas se encuentran campesinos mestizos, afrodescendientes, un niño de 13 años y dos consejeros indígenas Awá. Según organizaciones locales de derechos humanos ese día también se presentó un número indeterminado de heridos, desapariciones y desplazamientos forzados.

La masacre de Tumaco es responsabilidad del Estado colombiano. Según múltiples declaraciones de familiares de las víctimas, sobrevivientes y miembros de organizaciones comunales, fueron agentes de la Policía Antinarcóticos quienes les dispararon con sus armas de dotación. El informe de Medicina Legal sobre seis (6) de las víctimas señala que ellas fueron atacadas con proyectiles de alta velocidad. En vídeos y audios, al igual que en comunicados públicos, a los que tuvimos acceso, las asociaciones que representan los intereses de los colonos agricultores de coca, al igual que otras organizaciones comunitarias acusan al Estado de ser el responsable, de usar la fuerza de manera desproporcionada, de no atender sus solicitudes oportunamente y de no incluir a las poblaciones étnicas.

La Defensoría del Pueblo, entidad que llegó hasta el lugar de los hechos, informó que los manifestantes aseguraron haber acudido a la protesta voluntariamente y negaron la injerencia de grupos armados ilegales, que no halló evidencia del uso de armas no convencionales, como tatucos o cilindros, que se infiere la responsabilidad de la Policía Nacional y reclama a la Procuraduría usar su poder disciplinario preferente, al tiempo que solicita a la Fiscalía asumir la investigación a través de la Dirección Especializada de Derechos Humanos.

Leer el artículo completo.