Composición regional

Oceanía está compuesto por 24 países, incluyendo aproximadamente entre 7.500 y 10.000 islas, entre ellas Australia, Nueva Zelanda, así como la Polinesia, Melanesia y Micronesia, que conforman las numerosas Islas del Pacifico.

Situación sobre drogas

Oceanía es una región muy diversa en la que viven más de 34 millones de personas que hablan cerca de 1.200 lenguajes y dialectos distintos. Mientras que Australia y Nueva Zelanda son países con altos niveles de desarrollo, muchas de las Islas del Pacifico enfrentan situaciones de pobreza e inestabilidad política, con gobiernos débiles y pobre capacidad tecnológica. Adicionalmente, la cercanía de esta zona a países que son grandes productores de drogas en el este de Asia y la alta demanda de drogas en países como Australia y Nueva Zelanda, convierten a este territorio en propicio para el establecimiento rutas para el tráfico de drogas.

Producción

Se produce cannabis en Australia y en Nueva Zelanda, así como en algunas de las pequeñas islas en la región. La mayoría de esta producción se consume localmente y no hay evidencias que demuestren que haya tráfico fuera de la región. Estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) también se producen en la región, principalmente en Australia y Nueva Zelanda (Informe Mundial Sobre las Drogas, 2012).

Tráfico

Geográficamente Oceanía no se encuentra en una de las principales rutas del tráfico de drogas. Su mercado de cocaína es todavía pequeño, aunque ha ido en aumento recientemente. Las incautaciones de cocaína en el periodo 2009-2010 aumentaron cuatro veces con relación al periodo 2005-2006.

La heroína que se consume en la región es producida en Afganistán y  transportada desde África y el sureste asiático habia Australia, Nueva Zelanda y (en relativamente pequeñas cantidades) hacia algunas de las Islas del Pacifico, que de hecho actúan como centros de distribución. Aunque los consumidores australianos sólo representan el 0.85% del consumo global de heroína, contribuyen al 4% del valor del mercado global. (Leer más)

Uso

La prevalencia anual de consumo de drogas en Oceanía (salvo para la heroína) sigue siendo mucho más alta que la media mundial. La región se caracteriza por altas tasas de prevalencia de ETA (entre 1.7% y 2.4%), tanto por el uso de éxtasis (2.9%), que ha disminuido en la región, como por el de anfetaminas (entre 2% y 2.8%). Entre tanto, el uso de cannabis es relativamente alto comparado con otras regiones del mundo: entre 9.1% y 14.6% de la población entre los 15 y los 64 años. La prevalencia anual estimada del uso de opioides (entre 2.3% y 3.4%) es también mayor que el promedio mundial. Es importante tener en cuenta que los opioides recetados son usados incluso con mayor frecuencia que la heroína. Hay indicios de un aumento en la prevalencia del uso de cocaína ya que pasó del 1.4%-1.7% en 2009 al 1.5%-1.9% en 2010; este número refleja principalmente el aumento en las tasas de consumo en Australia y Nueva Zelanda (Informe Mundial Sobre las Drogas, 2012).

El policonsumo de drogas, que particularmente incluye  alcohol, producido legal e ilegalmente, así como cannabis, inhalantes, kava (en Samoa, Tonga y Vanuatu, por ejemplo) y el emergente mercado de ETA, es más común en las Islas Pacíficas que el uso de drogas inyectadas (Leer más).

Hay un número significativo de personas que se inyectan drogas en Australia (149.591) y en Nueva Zelanda (20.163), siendo los opioides las sustancias más comúnmente inyectadas. (Leer más)

Muy poco se sabe sobre la prevalencia del uso de drogas en las Islas del Pacífico debido a la falta de sistemas de observación confiables y la consecuente falta de datos. Sin embargo, se ha reportado el uso de ETA entre estudiantes de secundaria en algunas de las islas, en donde se ha reportado una prevalencia del consumo de anfetaminas de hasta 13.1% en las Islas Marshall y de 7.1% en Palao. También hay evidencia de  inyección de metanfetaminas en muchos de las Islas del Pacífico, y en Vanuatu, en donde la metanfetamina es inyectada por el 41% de los usuarios que inyectan drogas de entre 15 y 24 años (Informe Mundial Sobre las Drogas. 2012).

El uso tradicional de plantas suaves, tales como nuez de betel y kava kava, ha sido parte de la cultura de las Islas del Pacifico por décadas, e incluso, el uso de kava kava y del cannabis es generalizado. El consumo de alcohol ha aumentado en la zona occidental de la región, donde predominan las bebidas caseras en algunas de las islas.

Políticas regionales de drogas

Reducción de la oferta

Las estrategias de reducción de la oferta están orientadas a hacer cumplir la prohibición del uso no medicado de sustancias fiscalizadas y a regular el acceso a drogas legales, incluyendo alcohol, tabaco, farmacéuticos y otras sustancias licitas. Las actividades de reducción de la oferta, tanto a nivel fronterizo como doméstico, se extienden a controlar la disponibilidad de precursores químicos y de equipos usados para la producción de drogas. El enfoque de la región con respecto a la reducción de la oferta es predominantemente de “cero tolerancia” (Leer mas).

Violencia relacionada con las drogas

La violencia relacionada con el mercado de drogas en Oceanía es relativamente menor en comparación con otras regiones, tales como Latinoamérica o el Caribe. Esto se refleja en las tasas relativamente bajas de homicidios. Aunque organizaciones delictivas están involucradas en el tráfico de drogas en la región no son una amenaza mayor para su seguridad.

Sistema de justicia penal

En Oceanía, incluyendo a los países más desarrollados de la región, todavía se pretende hacer frente a la drogadicción a través del enfoque basado en el derecho penal. Sin embargo, Australia y Nueva Zelanda se caracterizan por tener políticas con importantes componentes en salud pública.

Recientemente, el gobierno de Nueva Zelanda inició un programa piloto de cortes de drogas, el cual, a pesar de ser un método basado en justicia penal, integra el tratamiento de drogas al sistema de justicia penal. El reciente cambio legislativo sobre sutancias psicoativas abre las puertas a un mercado legal para drogas recreativas en Nueva Zelanda. La llamada Ley de Sustancias Psicoactivas requiere que los fabricantes de pastillas demuestren que sus productos son de bajo riesgo antes de que salgan al mercado y por tanto, una vez en él, éstas sean vendidas bajo estrictas condiciones (similares a las del alcohol)[i1] .

En Nueva Zelanda la posesión de cannabis es un delito penal y la posesión de cualquier cantidad puede conducir a una acusación formal. La despenalización se ha discutido en el Parlamento pero no ha contado con el apoyo de las mayorías.

Un número de estados australianos han establecido varios modelos de despenalización de cannabis por más de 25 años y recientemente han desarrollado mecanismos para que los usuarios de drogas reciban tratamientos en vez de penas privativas de la libertad. Tres estados Australianos (Australia del Sur, Territorios del Norte y el territorio de la capital Australiana) tienen alguna clase de despenalización del cannabis, aunque en 2011 el partido de centro derecha liberal derogó la Notificación de Infracción de Cannabis en Australia Occidental, que había permitido a las personas acusadas de posesión de cannabis pagar multas en vez de enfrentar un proceso penal(Leer más).

Muchos estudios se han realizado buscando determinar el impacto de la despenalización del cannabis en Australia, sugiriendo un aumento pequeño en su uso. Sin embargo, es importante señalar que tal uso ha aumentado también en estados en los que éste no ha sido  despenalizado, lo que indica que tal aumento es producto de otros factores, tales como el cambio  cultural.

Salud Pública

Hay un estimado de 53.000 personas viviendo con VIH en la región de Oceanía. Con la excepción de Papúa Nueva Guinea, que tiene una epidemia generalizada de VIH, epidemias en las Islas Pacífico se han mantenido pequeñas(Leer más). La principal vía de transmisión de VIH en las Islas Pacífico es sexo heterosexual.

Hay aproximadamente 170.000 personas que se inyectan drogas en Australia y Nueva Zelanda, una pequeña proporción de ellos vive con VIH (1% y 0,4%, respectivamente), y un poco más de la mitad tiene hepatitis C (54,6% y 51,9%, respectivamente). Cabe destacar  que la prevalencia de consumo de drogas por vía intravenosa es mayor y que representa una alta proporción de transmisión del VIH entre los aborígenes australianos (18%) que entre los no aborígenes (3%). Sin embargo, existen pocos datos recientes, fiables y representativos sobre las estimaciones del tamaño de población de personas que se inyectan drogas, de la prevalencia de los virus transmitidos por  sangre y de otros daños relacionados con drogas en las Islas del Pacífico. (Leer más).

Australia y Nueva Zelanda apoyan explícitamente la reducción de daños en sus políticas de drogas nacionales con Programas de intercambio de Agujas y Jeringas (PAJ) y Terapias de Substitución de Opiáceos (TSO) ampliamente disponibles en todo el país. La baja prevalencia de VIH en Australia se ha atribuido a la temprana adopción de servicios de reducción de daños y es el único país de la región que provee instalaciones de inyección supervisadas, como un componente de su respuesta normativa. Australia tiene una de las tasas más altas de distribución de jeringas/agujas, con un promedio de 203 jeringas distribuidas por cada persona que se inyecta drogas al año en 2011. De la misma manera, Nueva Zelanda tiene uno de las más altas coberturas de PAJ en el mundo, habiendo distribuido 2,7 millones de jeringas/agujas en aproximadamente 200 puntos alrededor del país, con una tasa estimada de 270-280 jeringas/agujas por persona por año. Mientras que el tratamiento de drogas a través de la TSO y de la terapia antiviral es ahora el principal enfoque en las prisiones de Australia y Nueva Zelanda, la implementación de programas de  intercambio de agujas y jeringas todavía se debate en Australia.

No obstante, las barreras de acceso a los servicios se mantienen, incluyendo la inadecuación cultural de éstos, que se suma a la escasa cobertura en las zonas rurales y al prevaleciente estigma vinculado al  consumo de drogas duras.

Mientras tanto, en las Islas del Pacífico, los servicios de reducción de daños raramente existen. Se dispone de un limitado tratamiento farmacológico en algunas de las Islas del Pacífico aunque carece de insumos para el TSO y que normalmente se limita al que ofrecen los pabellones psiquiátricos. No obstante, se han hecho esfuerzos por mejorar esta situación, incluso a través del Foro de las Islas del Pacífico que reúne a los Países de Oceanía en su conjunto para abordar las cuestiones fundamentales de drogas. Adicionalmente, hay una serie de programas exteriores de ayuda a iniciativas de desarrollo con base en Australia y Nueva Zelanda que se enfocan en la prevención del VIH/SIDA en las Islas del Pacífico, aunque pocos mencionan explícitamente la reducción de daños en sus mandatos. Recientemente una nueva red se puso en marcha – La Red de Investigación de Alcohol y Drogas de las Islas del Pacífico (PDARN por sus siglas en inglés), liderada por el Instituto Burnet y por el Consejo Nacional Australiano sobre Drogas. Se espera que estas iniciativas mejoren la situación de los usuarios de drogas en la región.

Asuntos indígenas

Como se señaló anteriormente, en Australia y, en menor medida, en Nueva Zelanda, hay niveles más altos de consumo problemático de drogas y alcohol entre la población indígena que en el resto de la población. En Australia las drogas controladas consumidas por los aborígenes y por las personas de las Islas del estrecho de Torres son cannabis, anfetaminas y medicamentos recetados, mientras que el uso de heroína y de cocaína es comparativamente bajo (Leer más). Adicionalmente, hay evidencias que indican que la inyección de drogas se está incrementando entre las comunidades aborígenes, lo que además se está convirtiendo en un factor de transmisión de VIH (Leer más).

Recursos Clave:

Para una lista completa de los miembros de IDPC: