• La organización solicitante debe ser una organización o red constituida legalmente. Sin embargo, el IDPC considerará, caso por caso, las solicitudes de redes sin constitución legal. La organización solicitante debe ser una entidad independiente, y no capítulos o subsecciones de una entidad mayor.
  • Las solicitudes de organizaciones que representan a - o reciben la mayoría de su financiamiento de – las industrias del alcohol, tabaco, farmacéutica o de otras drogas serán referidas al Consejo Asesor de la Membresía para su consideración. Si hubiese un potencial de que la visión de la organización se viese negativamente afectada por intereses privados, y que ello pudiese impactar negativamente sobre el trabajo del Consorcio, la solicitud de adhesión será rechazada.
  • La organización solicitante cuenta con una trayectoria demostrada de especialización en un ámbito pertinente a las políticas de drogas nacionales e internacionales.
  • La labor de la organización solicitante tiene un alcance nacional o internacional. Sin embargo, el IDPC considerará, caso por caso, solicitudes de organizaciones subnacionales.
  • La organización solicitante debe sumar a la cobertura geográfica y temática del Consorcio. Las solicitudes de organizaciones de países o áreas específicas de interés que ya estén representadas en la red pudiesen ser referidas al Consejo Asesor de la Membresía para garantizar que la membresía continua siendo balanceada.
  • La organización solicitante se compromete a no desacreditar la labor del IDPC.
  • La organización solicitante acepta diseminar la información de acceso libre recibida del IDPC a las partes relevantes con quienes está en contacto.
  • La organización solicitante apoya y adopta plenamente la perspectiva, la misión y los principios en materia de políticas del IDPC:
  1. Las políticas de drogas se deberían desarrollar mediante una evaluación estructurada y objetiva de las prioridades y las pruebas empíricas.

  2. Todas las actividades se deberían desplegar en plena conformidad con las normas internacionales de derechos humanos.

  3. Las políticas de drogas deberían centrarse en reducir las consecuencias nocivas de las drogas y no en las dimensiones del consumo y los mercados de estas sustancias.

  4. Las políticas y actividades deberían perseguir el fomento de la integración social de grupos marginalizados y no centrarse en medidas punitivas con respecto a ellos.

  5. Los gobiernos deberían construir relaciones abiertas y constructivas con la sociedad civil para debatir y desarrollar sus estrategias.

Todas las solicitudes de afiliación deben contar con la aprobación de los miembros asociados del IDPC.