Por DW / rrr (afp/lusa)

El estado de Rio de Janeiro registró un número récord de muertes -un promedio de cinco por día- en operaciones policiales en el primer trimestre del año, pese a que la cifra general de muertes violentas se redujo significativamente.

El período coincide con los tres primeros meses de mandato del gobernador Wilson Witzel, electo en gran parte por estar alineado con la política de "mano dura" impulsada por el presidente Jair Bolsonaro para combatir la delincuencia.

Récord de muertes

Según las cifras del Instituto de Seguridad Pública del gobierno (ISP), 434 personas murieron "por intervención de un agente del Estado" entre enero y marzo, una cifra 17,9 por ciento superior a la registrada en el mismo período de 2018.

Se trata del trimestre con mayor número de muertes a manos de la policía desde que las autoridades iniciaron la serie estadística en 1998.

A fines de marzo, Witzel reconoció en una entrevista al periódico O Globo que la policía ya estaba utilizando francotiradores para disparar a sospechosos, iniciativa que había causado polémica durante la campaña electoral. 

"El protocolo es claro: si alguien está portando un fusil, tiene que ser neutralizado de forma letal", explicó el gobernador.