Por Saul D. Martínez

A cinco días del cierre de la Sala de Consumo Seguro para drogas inyectables en Mexicali, la asociación civil que encabeza el proyecto solicitó públicamente al Ayuntamiento la reapertura del lugar.

Este centro comunitario, ubicado sobre la calle Azueta, en el Centro Histórico, atendía en una fase de prueba a mujeres con adicción a alguna droga inyectable, ofreciendo un espacio seguro y controlado para ello, en lo que se determina por especialistas como reducción de daños.

En un posicionamiento firmado por 37 asociaciones civiles y 66 especialistas, Verter asegura que su trabajo se enfoca en “servicios que responden a las complejas necesidades de salud de una población estigmatizada y marginalizada a las que el Estado, por diferentes razones, no da respuesta”.

La sala de consumo fue cerrada el pasado viernes por la tarde por personal del Ayuntamiento, específicamente por la Dirección de Administración Urbana, por no presentar un permiso de construcción respecto a las modificaciones que se le han hecho al local, no por alguna ilegalidad o delito.

“En el centro comunitario clausurado no se comercializan drogas y tampoco se promueve su uso, solo se brinda un espacio done las mujeres pueden usar las drogas que necesitan de manera segura y controlada, rodeadas de personal amigable y capacitado en diversos temas de salud”, señala el posicionamiento.

Y añade: “El Estado no brinda ninguna alternativa de atención en salud a las mujeres que no están en condiciones de dejar de inyectarse drogas, lo que aumenta no solo su vulnerabilidad social y la de sus hijos, sino que afecta sus condiciones de salud”.