San Francisco se está preparando para abrir en julio la primera instalación de inyección supervisada legal de Estados Unidos. Para las más de 22.000 personas que se inyectan drogas en la ciudad, un nuevo día se perfila en el horizonte, y vivirán para verlo.

Las autoridades de la ciudad de San Francisco han anunciado su intención de abrir - en julio de 2018 - las primeras instalaciones de inyección supervisadas (SIF, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos. [Pero] no es sólo San Francisco: Filadelfia y Seattle también están avanzando con la idea, mientras que otras ciudades están aceptando diferentes métodos de reducción de daños, tales como la ampliación de los servicios de acceso a jeringas. Después de décadas de duro trabajo por parte de los activistas, los departamentos locales de salud pública finalmente están listos para adoptar reformas compasivas, basadas en la evidencia, y dar los pasos necesarios para afrontar la crisis por opioides y salvar vidas.