San Francisco, una de las ciudades más progresistas de Estados Unidos y frontalmente opuesta al presidente Donald Trump, declaró una amnistía para todos los crímenes relacionados con la marihuana desde 1975, tras la entrada en vigencia de la ley que despenaliza la hierba en California.

El fiscal del condado George Gascón informó el miércoles que "revisará, revocará y volverá a sentenciar" a unas 8.000 personas.

California aprobó en noviembre de 2016 -en la misma elección en la que resultó victorioso el presidente Donald Trump- una ley de despenalización del cultivo, venta y consumo recreativo de marihuana y que entró en vigor el 1 de enero.

"Mientras las políticas federales sobre drogas van en retroceso, San Francisco toma una vez más la delantera para deshacer el daño que el desastroso y fallido efecto que esta guerra contra las drogas ha tenido sobre nuestra nación y comunidades, sobre todo de color", dijo Gascón citado en el texto.

"Una condena criminal puede ser la barrera a un empleo, a una vivienda y otros beneficios".